LA HERMANA YOGAMATA – PRECURSORA DE LOS CENTROS DE SRF EN OCCIDENTE

LA HERMANA YOGAMATA – PRECURSORA DE LOS CENTROS DE SRF EN OCCIDENTE

LA HERMANA YOGAMATA – PRECURSORA DE LOS CENTROS DE SRF EN OCCIDENTE

«Ella es la que comenzará el centro»

Incluso con el entusiasmo inicial, enseñar yoga en 1920 no era una tarea fácil… Sin embargo, uno por uno los buscadores espirituales fueron llegando a las conferencias posteriores del Swami vestido de ocre, y lentamente creció el interés en sus enseñanzas. Una de las primeras personas interesadas fue la Sra. Alice T. Hasey. Paramahansaji la conoció por primera vez cuando dirigió la palabra a la congregación de la Iglesia Unitaria West Summerville. Después de la reunión, ella invitó al Gurú a su casa en 9 Lester Terrace para que conociera a algunos amigos. Cuando Paramahansaji la vio por primera vez en la iglesia, Dios le dijo: «Ella es quien comenzará el centro».

Y pronto, un pequeño grupo comenzó a reunirse en casa de la Sra. Hasey todos los viernes por la noche. Esta foto histórica muestra a miembros del primer grupo de meditación Yogoda. La Sra. Hasey está de pie a la derecha de Paramahansaji. Más tarde le dio el nombre espiritual de Hermana Yogamata.

Del DVD The Life of Paramahansa Yogananda: The Early Years in America, 1920-1928,  con versión en español.

 

Primera foto conocida del grupo SRF / Yogoda en América; la Sra. Hasey / Hermana Yogamata está al lado de Paramahansaji, a la derecha; el Dr. y la Sra. Lewis en el extremo izquierdo.

 

La historia de las fresas y la Hermana Yogamata

¡Vendo fresas inglesas! gritaba una anciana sentada en un pintoresco mercado al aire libre. Mi maestro tenía curiosidad por las pequeñas frutitas rojas. Compró una canasta y nos las ofreció a Kanai y a mí, que estábamos cerca de él. Yo probé una, pero inmediatamente la escupí al suelo.

¡Señor, qué fruta tan ácida! ¡Nunca me gustarán las fresas! Mi gurú rió. ¡Oh, ya te gustarán en América! Cuando estés allá, durante una cena, tu anfitriona te las servirá con azúcar y crema. Después de que ella las haya aplastado con un tenedor, tú las probarás y dirás: «¡Qué fresas tan deliciosas!». Entonces recordarás este día en Simla. (El vaticinio de Sri Yukteswar se esfumó de mi mente, pero reapareció muchos años después, a los pocos días de mi llegada a América.

Fui invitado a una comida que ofreció la señora Alice T. Hasey [Hermana Yogmata] en West Somerville, Massachusetts. Cuando se puso en la mesa un plato con fresas, mi anfitriona tomó un tenedor y aplastó las fresas, agregándoles crema y azúcar: «Las fresas son un poco ácidas, y creo que le gustarán preparadas de esta manera», me dijo. Tomé un bocado: «¡Qué fresas tan deliciosas!», exclamé. Inmediatamente la predicción de mi gurú en Simla surgió de las profundas sinuosidades de mi memoria. Era realmente asombroso que con tanta anticipación la mente de Sri Yukteswar, guiada por Dios,   hubiera presentido el programa de eventos kármicos que pululaban en el éter de mi futuro).

Autobiografía de un Yogui

 

A fines de 1920, poco después de que Paramahansa Yogananda llegara a Estados Unidos, el joven swami fue invitado a hablar en una iglesia Unitaria en el área de Boston, donde la amiga de mucho tiempo del Dr. Lewis, la Sra. Alice Hasey, era miembro de la congregación. La Sra. Hasey (a quien Paramahansaji más tarde le dio el nombre de Hermana Yogamata) sabía del interés del Dr. Lewis en la espiritualidad y le sugirió con intensidad: «Deberías conocer a Swami Yogananda».

 

HERMANA YOGAMATA con gafas y rosario, a la derecha, con Yogananda en Boston

Hermana Yogamata, el Dr. y la Sra. Lewis honrados en un banquete en el Centro Madre en Los Ángeles

El 26 de diciembre de 1944 se celebró un banquete de gala en el Centro Madre en honor de la hermana Yogamata y el Dr. y la Sra. Lewis. Al recordar los viejos tiempos, Guruji habló de los tiempos difíciles que habían tenido y de cómo la hermana y el Dr. Lewis habían ayudado. Él dijo: “Tengo recuerdos felices de los días en que el doctor, la hermana y yo solíamos hablar sobre el futuro de la organización. Todas esas ideas se han materializado. Me alegra que el Doctor y Mildred (la señora Lewis) hayan estado conmigo muchas veces desde entonces, para disfrutar conmigo de las recompensas de Dios. Sabía que algún día la hermana Yogamata también vendría de visita aquí. El Señor nunca me dice nada que no se haga realidad.

“Así que estoy muy feliz de que la Hermana esté aquí y de que las cosas que habíamos planeado y por las que hemos trabajado, Dios nos las haya concedido, y mucho más de lo que habíamos planeado. Sólo debido a que Mount Washington (la Sede Central de SRF) siempre se ha esforzado por ser un instrumento de Dios que esos planes se han realizado.

Nunca te olvidé, hermana,ni la parte que tú, el doctor y la señora Lewis han desempeñado en mi vida. Quiero que sepas eso. Es una gran alegría para mí que estés aquí con nosotros hoy.

“Así que estoy muy contento de que hayamos comenzado un centro en Boston, y también complacido por esta reunión de almas hoy aquí. Es la culminación de tantos pensamientos materializados, y todos estamos muy felices. ¡Brindemos por  la hermana, el doctor y la señora Lewis!

De Dr. M.W. Lewis: The Life Story of One of Earliest American Disciples of Paramahansa Yogananda

 

(Desde la izquierda) La Hermana Yogamata, una de las primeras estudiantes de Self-Realization en América; Paramahansa Yogananda; el Dr. y la Sra. Lewis, en la Sede Internacional de SRF en Los Ángeles, el 26 de diciembre de 1944.

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