Herb Jeffries Y Paramahansa Yogananda

Herb Jeffries Y Paramahansa Yogananda

Herb Jeffries, también conocido como «Bronaro Buckaroo» (1913-2014), llevó una multitud de vidas. Fue una leyenda de la gran pantalla, un vocalista poderoso y un activista de los derechos civiles. Se casó con cinco mujeres muy diferentes y finalmente, encontró a su alma gemela. Sobrevivió a un accidente aéreo y, a través de un intenso estudio con Paramahansa Yogananda, halló una manera de curarse por dentroy por fuera.

Durante un vuelo, después de una actuación nocturna, Jeffries y su piloto se estrellaron en un choque feroz. «Es asombroso que los dos sobreviviéramos», dijo. «Me quedaron tres discos herniados». El dolor era insoportable. Los médicos no podían hacer nada, las drogas no funcionaban. «Si alguien me hubiera dicho que permanecer en un charco de lodo me curaría, lo habría intentado», dijo.

Encontró el libro Autobiografía de un yoguide Paramahansa Yogananda y decidió hablar con el gran yogui en persona. Le llevó algún tiempo, pero cuando finalmente llegó a Yogananda, le preguntó: «¿Puede curarme?». El Maestro dijo: «Lo siento mucho, pero no puedo curarte. Entregué todos mis dones  a Dios, pero te puedo enseñar a curarte a ti mismo, si lo deseas». Esto le llevó aproximadamente ocho meses, pero cuando Jeffries volvió a hacerse una radiografía de espalda, los resultados fueron sorprendentes. Había sanado. Con el paso de los años se hizo buen amigo de Yogananda.

«En un momento determinado volví para convertirme en monje», dijo Jeffries. Pero el Maestro me contestó: «No, tu trabajo está ahí fuera. Tu trabajo no es ser un monje; es salir al mundo y usar los talentos que Dios te ha dado».

Herb Jeffries le preguntó al Maestro, a las siete u ocho semanas de conocerlo: «Guruji, toda mi vida he escuchado: no puedes, no debes, estas son las reglas morales y mandamientos que he oído de mi familia, pero lo que quiero que usted me diga es lo que sí puedo hacer. Él me pregunto: «¿Fumas?», «sí», contesté. «Puedes continuar fumando. ¿Bebes?», «sí», le dije. «Puedes continuar bebiendo. ¿Disfrutas del sexo opuesto de manera promiscua?», «sí», le confirmé. «Puedes continuar haciéndolo».  «Un momento», contesté, «¿quiere usted decir que puedo venir a esta colina, a este santo lugar, donde están todos sus maravillosos discípulos, devotos y hermanos, y que puedo estudiar estas enseñanzas, para luego ir a casa y continuar haciendo todas esas cosas?». Yogananada replicó: «Por supuesto que sí, pero lo que no puedo prometerte, es que el deseo de hacer todas esas cosas, no desaparezca si continúas estudiando estas enseñanzas».

Hasta su muerte, Herb Jeffries continuó siendo un ejemplo de vida espiritual.

Tomado de las notas de un devoto y de la entrevista con el propio Herb Jeffries en la película Awake: la vida de Yogananda, disponible en streaming y DVD en: http://www.awakespanol.com

 

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