28 Nov LOS BENEFICIOS ESPIRITUALES DE LA SIMPLICIDAD – HERMANO BHAKTANANDA
LOS BENEFICIOS ESPIRITUALES DE LA SIMPLICIDAD – HERMANO BHAKTANANDA
El Maestro tenía una definición para renunciante. Renunciante es aquel que nunca olvida a Dios. Esta es la definición del Maestro, alguien que nunca se olvida de Dios. Y si vivimos de esa manera nos convertiremos en renunciantes. Y el primer voto de la renunciación es la simplicidad. Vivir una vida sencilla. Lo cual significa no acumular una gran cantidad de posesiones, y cosas innecesarias que distraen nuestra mente, de Dios, sobretodo. Por supuesto ciertas cosas sí son necesarias ya que debemos cuidar de nuestro cuerpo, necesitamos comida, cobijo, vestimenta y algún pequeño entretenimiento de vez en cuando y cualquier otra cosa… pero cuando tenemos demasiadas cosas, que no son necesarias, ocupan nuestras mentes porque no podemos olvidarnos de ellas. Nos damos cuenta que la mente gira en torno a ellas.
Budha dijo, aquel que posee vacas, debe cuidar de ellas. Lo que significa que cualquier cosa que tengamos debemos hacernos cargo de ella, no puede evitarse, así es esta vida. Los santos en lugar de incrementar sus deseos, los disminuyen, hasta que prácticamente no tienen nada en absoluto. Por supuesto que no podemos vivir de esa manera, pero tampoco es necesario. La idea es no estar apegado a lo que poseemos. El Maestro decía: “disfruta de lo que tienes, pero no te apegues a ello”. Y si algo desaparece o lo que sea, no llores por ello, pues eso significa apego. Sócrates, el gran filósofo, decía que disfrutaba yendo al mercado, ya que veía tantas cosas allí que no le hacían falta. Krishna dijo “el deseo y la ira son los peores enemigos del hombre”. Deseo e ira… deseo de cosas materiales. El único deseo que es verdadero es el deseo de Dios. Ese es el único deseo que no nos proporcionará sufrimiento y miseria en la vida. Toda miseria y sufrimiento que tenemos se debe al hecho de no vivir acorde a las leyes de Dios.
Así que el Maestro tiene un cántico, muchos de vosotros probablemente lo conocéis, “Deseo, mi gran enemigo, con sus huestes me está asediando, y como me está turnando, oh mi Señor”.
Cierta vez, un joven se le acercó al Maestro en India y el Maestro lo estaba introduciendo a la vida en el ashram y le dijo: “Si hay algo que desees y no lo tenemos aquí, házmelo saber, y yo te enseñaré como pasarte sin ello”.Bueno, no siempre podemos tener a un Maestro que nos diga estas cosas. Debemos intentar en nuestra consciencia, pasar de muchas cosas que no son útiles para nosotros. Así es que debemos simplificar nuestras necesidades materiales, en la medida de lo posible. Y lo siguiente que debemos simplificar es nuestro pensamiento, porque todo el día tenemos pensamientos que pasan por nuestra mente y esos pensamientos no son beneficiosos espiritualmente para nosotros.
La infelicidad es provocada por concentrarnos en el mundo material. Esta es la razón de nuestra infelicidad, porque el mundo no nos puede dar felicidad. No la hay en él. Solamente Dios puede brindarnos felicidad. El mundo nos da algún placer, pero al poco tiempo se acaba. Entonces tenemos que buscar otro placer y luego otro. Y esta es la razón por la que debemos observar nuestros pensamientos. Ser guardianes en la puerta para observar los pensamientos que entran y así pues tenemos que purificar nuestros corazones, purificar nuestras mentes y liberar la mente de pensamientos de enfermedades y padecimientos, etc. En vez de eso, debemos pensar en salud, vitalidad y fuerza, cada día. Yo sigo escribiéndolo sobre un trozo de papel para leerlo repetidas veces a lo largo del día, hasta que forme parte de mi consciencia. Así es como adquirimos nuevos pensamientos, debería de decir nuevos hábitos de pensamiento, en vez de tener una mente plagada de preocupaciones, ansiedades y temores. Es mejor trabajar en la solución, ¿qué debemos hacer en este caso? y luego trabajar en ello… en vez de preocuparte. En vez de tener la costumbre de criticar al prójimo verbal o mentalmente por qué no enviarles nuestro amor. En lugar de criticar, dirigir amor a esa persona, paz y armonía, paz y armonía.
Porque lo que hacemos por los demás y deseamos al prójimo nos es devuelto, así que esa persona se beneficia y… uno también se beneficia por mandar esos pensamientos…, pensamientos sagrados a esa persona. Así que nuestras mentes deberían estar ocupadas con pensamientos positivos: salud, felicidad, fe, abundancia, amor y gozo, todo lo que es alentador; asimismo debemos simplificar nuestros sentimientos. Algunas veces nuestros corazones retienen ira y emociones negativas como odio, celos y cambiantes estados de ánimo.
El Maestro dijo que somos como un balón de oro. Sabéis que un balón de oro no puede brillar cuando está sucio, polvoriento y cubierto por restos de cosas, no puede brillar en la luz y reflejar los rayos del Sol. Pero si limpias esa suciedad, entonces verás un hermoso balón de oro reflejando la luz del Sol. Y de la misma forma nosotros reflejamos a Dios, cuando purificamos nuestros corazones, nuestras mentes, y… estudiar las Lecciones, nos da instrucciones para lograrlo. Así que debemos mantener nuestras mentes ocupadas, con oraciones, afirmaciones o cánticos devociones. El Maestro tiene oraciones de devoción en su libro “Susurros de la Eternidad”, “Meditaciones Metafísicas”, “Afirmaciones Científicas para la Curación”. Y como discípulos, esto es lo que el Maestro quiere que hagamos: purificarnos.
Así mismo debemos simplificar nuestras actividades. Todo el tiempo que tenemos lo llenamos con actividades y nos damos cuenta de que no tenemos tiempo para meditar, ni para pensar en Dios. Tenemos que darnos cuenta que muchas de nuestras actividades son infructuosas, sólo nos toman tiempo. Y hay una diferencia entre actividades mundanas y espirituales. Las actividades mundanas mantienen la consciencia en un nivel horizontal. Nos mantenemos en movimiento todo el día y creemos que estamos alcanzo algo por el mero hecho de estar ocupados y sin embargo no progresamos. Mientras que cuando estamos activos espiritualmente, nos movemos verticalmente. Nuestra consciencia asciende. Esa es la razón por la que debemos vivir una vida espiritual. Las actividades espirituales tienen una dirección vertical y las actividades seculares nos mantienen en un nivel humano. Así que la consciencia debe ser purificada, purificando nuestros corazones y nuestras mentes a través de emociones adecuadas y positivas y pensamientos positivos. En lo que a la actividad respecta, debemos ser eficientes. Dijo el Maestro “No te ocupes todo el tiempo con actividades inútiles”. ¿Por qué no ser eficiente en las actividades? Así como le dijo una madre a su hijita, ve al dormitorio y vacía la papelera. La niña fue al dormitorio y al regresar inmediatamente, la madre le dijo, no has vaciado la papelera, y la hija dijo: No hacía falta vaciarla, simplemente había que pisar la basura hacia abajo. Pero mientras estamos ocupados trabajando durante el día, ¡mantengamos nuestras mentes en Dios! Somos capaces de hacerlo con una afirmación, o plegaria o un cántico.
Una devota comentó: cuando mi marido se va al trabajo, saco el equipo de limpieza y comienzo a aspirar el suelo y empiezo a cantar: “Tú eres mi vida, tú eres mi amor, la dulzura que busco yo” y me siento llena de gozo, la bienaventuranza viene a mí inmediatamente. Día tras día. Eso es lo que ella experimentaba… porque practicaba las enseñanzas. El Maestro dijo, si te encuentras muy ocupado o estás en una actividad que requiera toda tu concentración, pues céntrate en esa tarea y cuando finalices dirige tu mente a Dios. Tenemos tanto tiempo a lo largo del día… caminamos de un lugar a otro, mientras comemos o nos vestimos, etc. hay muchas ocasiones en las que podemos practicar la presencia de Dios, porque muchas cosas las hacemos de forma automática, por el hábito.
Así que debemos simplificar nuestras actividades. Así que el primer voto es la simplicidad, en nuestras acciones, pensamientos y sentimientos y en nuestras posesiones.
Sorry, the comment form is closed at this time.